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En muchos lugares se considera al romero la planta del recuerdo
y se suele poner un gajo en la mano de los recién nacidos, para que el recuerdo de sus antecesores los acompañe en su paso por la vida.
EL GAJO DE ROMERO
En la mano de mi nieto he colocado
un gajo de romero .
Al jardín en penumbras , con frío de invierno
he salido a buscar el gajo verdinegro .
Anochece temprano , es agosto
y las primeras fresias se han abierto .
He retornado al cuarto en donde junto al fuego
en una cesta blanca lloriquean mis sueños.
Me acerqué a la canasta y con atávico gesto
hacia el niño arrimé el gajo de romero .
La delicada mano , de diminutos dedos ,
asió con suavidad el gajo del recuerdo .
Me detuve un instante, lo contemplé un momento
buscando un parecido con rasgos de ancestros ,
la boca de mi madre , la frente del abuelo ...
Mis labios musitaron una oración por ellos ,
por los que en él hoy son , por los que fueron.
Duerme el niño en su cuna . Afuera sopla el viento .
Un buque con plutonio está cruzando
el estrecho que une dos océanos .
Se agranda el agujero del ozono .
Se matan los hermanos .
Aire y agua están contaminados
con sustancias letales .
Caminan por las calles , solapadas , invisibles ,
asesinas mortales .
Dios te guarde pequeño
Dios te guarde y te lleve de la mano
por este mundo incierto .
En la mano de mi nieto he colocado
un gajo de romero .
Marta Besednjak
1er.Premio.Poesía.Torneo Abuelos Bonaerenses.Mar del Plata.Octubre 1997
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